Brotes de realidad

Dibujo y color, Mi poesía

¡Qué extraña forma de nacer tenemos!
Siempre con la tendencia a subir
los unos siguiéndonos a los otros,
esperando el turno para encaramarnos
con audacia o con estupidez.

Y todo para que después,
en el simple retroceso del impulso,
nos quedemos vacilantes
suspendidos de las ramas.

¿Qué sería de nosotros sin la duda?
Esa maravillosa y apreciada duda eterna.