Esto es lo que pasa cuando asoma el cansancio

Dibujo y color, Mi poesía
©Rubal

¡Perdonad, oh, perdonad!
Esta es la historia:

No había intención en la forma;
ni tampoco elección de formato,
ni de soporte apropiado.

Un bic de cuatro colores cambiaba de dinámica;
descargaba los últimos minutos
de una tarea finalizada.

Era el puro quedarse en Babia garabateando.
Tratar de imaginar dónde moraba el pensamiento
cuando dejaba de ser acción.

Y ya después seguir divagando
hasta ponerse de nuevo en movimiento
hacia no se sabía dónde.